Un año complicado para el campo
El año 2024 fue complicado para el cultivo del pistacho debido a las condiciones climatológicas, por lo que finalmente no pudimos tener cosecha esa temporada. En el campo sabemos que cada campaña es diferente y que la naturaleza siempre tiene la última palabra.
Aun así, en Finca Telereta seguimos trabajando y buscando formas de mejorar la finca y hacerla cada vez más sostenible.
A principios de ese mismo año decidimos introducir ovejas Dorper en la finca para ayudarnos con el control de la cubierta vegetal entre los pistacheros. De esta forma conseguimos mantener la hierba de manera natural, reducir el uso de maquinaria y, al mismo tiempo, integrar la ganadería dentro de la finca, algo que siempre ha formado parte de la agricultura tradicional. Nuestras pioneras en este momento fueron Petunia, Chula y Careta.
Ese mismo año nació uno de los proyectos más especiales para nosotros: la venta directa de carne de ternera de La Vaca Madruga.
Todo empezó después de varios años de relación entre AgriPilar y el famoso "chico", su novio Jesús. Jesús procede de una familia que desde siempre se ha dedicado a la ganadería de vacuno extensivo en un pequeño pueblo de Salamanca, Tardáguila, donde las vacas se crían en libertad, pastando en el campo y siguiendo un modelo tradicional de ganadería.
Al conocer de cerca esta forma de trabajar y el cuidado que hay detrás de cada animal, decidimos hacer con la carne lo mismo que ya hacíamos con los pistachos: eliminar intermediarios y apostar por la venta directa al consumidor.
Nuestro objetivo es que las personas que compran nuestros productos valoren el trabajo que hay detrás del campo, el respeto por los animales y la calidad de un producto criado de forma natural.
Así comenzó La Vaca Madruga, un proyecto familiar que une agricultura y ganadería con la misma filosofía: productos de calidad, cercanos y directos del productor a tu mesa.